El primer coro indígena argentino que creó un cancionero en su lengua llegó a Buenos Aires para compartir su música de instrumentos y mantener así viva su cultura. Clarin, 20 de diciembre de 2007
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Jueves 20 Diciembre 2007
Buenos Aires se llena de cánticos en lengua wichi
El primer coro indígena argentino que creó un cancionero en su
lengua llegó a Buenos Aires para compartir su música de instrumentos
y mantener así viva su cultura.
Estos jóvenes aborígenes de la
comunidad de El Potrillo, en la provincia noreste de Formosa, se presentaron
en el Centro
Cultural Paco Urondo, donde, según dijeron, lograron "interpretar
música para alegrar las almas y alejar las tristezas".
"Cantando en nuestra lengua mantenemos nuestra cultura y la damos
a conocer", dijo Marciano Paulo, uno de los integrantes del coro.
La agrupación musical se creó en unos talleres deformación
donde los alumnos escribían canciones propias y luego las interpretaban.
Fue allí donde surgió la idea de reunir estas creaciones
en un cancionero escrito en lengua wichi y darlo a conocer en otros
lugares para extender así la cultura de esta etnia.
"Cantamos sobre lo que nos rodea, lo que nos ocurre, la naturaleza y la humanidad",
explicó el músico.
Todos los instrumentos utilizados por los integrantes del grupo han sido
diseñados por sus integrantes a partir de materiales naturales, entre
ellos el "N'Ofwol", una especie de flauta hecha de la caña de una
planta acuática de Formosa, y el "Chilichuk", a base de palo santo.
Estos instrumentos emulan los sonidos de la naturaleza que
van desde los pájaros, interpretados con el "Kajtus", al croar de
una rana, con el "Fwäyä".
Una vez que llegaron a la capital argentina, los indígenas coincidieron
en señalar el choque cultural que les produjo la gran cantidad de
gente en las calles y el precio de los productos.
"Aquí hace falta tener mucho dinero para poder sobrevivir, mientras
que nosotros allí vivimos junto a un río, por lo que podemos
pescar y cazar animales", destacaron.
Fuente: EFE




